ADD SOME TEXT THROUGH CUSTOMIZER

Pamela

El caso de mi hijo Lautaro

Hola mi nombre es Pamela tengo un hijo de 12 años que paso por muchas escuelas hasta que decidí que hiciera el secundario a través de la educación en casa ya que por todas las instituciones que pasamos tuvimos problemas tanto con profesores como también con compañeros.

 

En jardín la adaptación era una odisea a los chicos lo metían a la fuerza llorando, las mamis afuera llorando por la situación angustiosa del desprendimiento brusco y sin consuelo y los niños llorando adentro. El mio salio todo vomitado de tanto llorar se vomito encima, tenia 3 años, decidí que ese año no iba a seguir. Al año siguiente lo lleve a otro jardín y la adaptación fue completamente diferente dejaban entrar a los papas hasta que los chicos se distraigan.

Luego en primaria maestras totalmente desquiciadas, mi hijo me contaba que le dolía los oídos de tanto escuchar a la maestra gritar. Me dijo, también, que un día el estaba sentado y se dio vuelta para mirar la ventana y lo retaron solo por el movimiento y no mirar el pizarrón. Esa misma maestra les decía que sus maquetas eran un asco y que hasta los nenes de primero lo podían hacer mejor. Fui a quejarme y las maestras junto con la directora se defendían entre ellas por sus actitudes.

 

Madres de otros chicos contaban que los días jueves sus hijos no querían ir porque tenían 4 horas seguidas con la maestra “Tronchatoro” (la llamare así por su forma de actuar con los niños). Luego lo cambie al año siguiente a un colegio privado, pensando en que quizás sea un poco mejor, terrible error era todo lo mismo tanto el comportamiento de las maestras como el de los compañeros haciendo bullying como siempre (ahí me di cuenta que entre estatal y privado no hay diferencias en conducta) En esta nueva escuela la maestra no soportaba a los chicos, ni les miraba la carpeta. Un día un chico le corrigió la cuenta del pizarrón y la maestra le dijo de donde saco eso? el nene le respondió “del libro” y la maestra le tiro el libro y le dijo “sentate y callate la boca”. De 38 niños solo 2 aprobaron matemáticas, juntamos firma entre los padres y logramos echarla. Pero aun así la de lengua también tenia lo suyo. Mi hijo se quejaba de que lo cargaban por el color de piel y cuando fui a hablar con la maestra de lengua, ya que era la titular del curso, dijo que nadie podría cargarlo por el color de piel porque son todos trigueños, cosa que no era cierto, pero se lavó las manos. Bueno así podría seguir contando mas pero me acuerdo los mas relevantes que mas nos marcaron.